FISIOTERAPIA PARA COMBATIR EL ESTRÉS

El estrés es una reacción psicológica y física que aparece ante determinadas situaciones, llamémosles estresores, independientemente de si el origen es externo o interno y que desequilibra el equilibrio del organismo.

¿Crees que el estrés es bueno o malo? ¿Cuánto estrés es malo? ¿Cómo nos estresamos? ¿Cómo podemos bajar los niveles de estrés? En este artículo vamos a intentar responder a estas preguntas y como podemos ayudar a través de nuestra consulta de fisioterapia.

EL ESTRÉS EN NUESTRAS VIDAS

A veces escuchamos frases como la de “no hay que estresarse”, “el estrés es el gran mal de nuestro siglo”, “cero estrés” o “no quiero estresarme”.

El caso es que el estrés tiene un componente realmente positivo para nuestro organismo pues activa mecanismos de supervivencia permitiéndonos focalizarnos en situaciones específicas de una manera increíble.

Te sonará por ejemplo aquello de “estudio mejor en época de exámenes”, “lo hago mejor cuando compito” o “corro más rápido cuando me persiguen”. No solo es útil que el cuerpo sea capaz de estresarse, sino necesario. Imaginaos que el ser humano no hubiese tenido esta respuesta hace 50.000 mil años; seguramente muchos hubiéramos sido cazados por otros animales.

Sin embargo, lo que nos ocurre en este siglo, es que hay demasiadas cosas que nos estresan o muchas situaciones las cuales el cerebro interpreta como amenazas

Situaciones típicas que nos aumentan los niveles de estrés

  • Notificaciones (whatsapp, Instagram, Facebook), llamadas entrantes y alarmas del móvil
  • Necesidad de tener dinero para poder comer y pagar gastos
  • Situaciones que fuerzan a pensar rápidamente (un enfrentamiento con otra persona)
  • Situaciones ambientales dañinas (exposición a fuertes ruidos, un incendio, inundaciones, cambios bruscos de temperatura continuados…)
  • Percepciones de amenaza
  • Alteraciones o desequilibrios en la fisiología del organismo (enfermedades, adicciones, mala alimentación, no dormir adecuadamente…)
  • Presión grupal
  • Frustración (por ejemplo no estar agusto en el trabajo)
  • Aislamiento social
  • Situaciones de incertidumbre (Qué va a pasar, qué pasará…)

Además todo estos tipos de situaciones nos la encontramos a diario, y encima se prolongan durante horas o días, por lo que generan picos de estrés que se mantienen en el tiempo y no bajan a niveles fisiológicos (sanos).

Podríamos decir que tener picos de estrés está bien y es necesario; siempre y cuando bajen a niveles fisiológicos. Esto es así porque nos ayudan a adaptarnos mejor al medio donde vivimos y mejoran nuestras supervivencia.

Sin embargo, son los flujos constantes, los que agotan al cuerpo por no parar de secretar catecolaminas (que son las hormonas que nos ayudan a soportarlo) y cortisol (hormona que se genera con el estrés), y son estos niveles continuos por encima de lo saludable lo que nos generan problemas.

Estrés, hormonas y sus efectos

¿EN QUÉ DESEMBOCA LOS NIVELES ALTOS Y CONSTANTES DE ESTRÉS?

Los niveles altos y constantes de estrés nos pueden generar mucha sintomatología si no lo remediamos a tiempo.

El más común de todos suele ser la fatiga o el cansancio que comienza incluso ya a primera hora de la mañana, y es un signo temprano de que el estrés está empezando a hacer mella en nuestro sistema. Aquí podríamos encontrarnos también el dolor de cabeza.

Otros síntomas pueden ser:

  • Cambios en el comportamiento (apatía o flojera, facilidad para enfadarse, consumo de comida en exceso)
  • Dolor muscular (mayor probabilidad de lesiones)
  • Problemas con el sueño
  • Disminución del deseo sexual
  • Cambios en el estado de ánimo (tristeza o depresión, irritabilidad, falta de motivación, ansiedad…)
  • Aumento de riesgo de aparición de enfermedades (infecciones, cardiovasculares, metabólicas…)

¿QUÉ HACEMOS DESDE HIGEA FISIOTERAPIA?

Nuestro equipo de fisioterapeutas utiliza en nuestro clínica de fisioterapia en Granada, una serie de pautas dentro de la sesión.

Terapia manual

Unas de las mejores herramientas es la terapia manual, sobre todo aquella enfocada en la relajación del paciente, la cual mejora el equilibrio del sistema nervioso autónomo, activando el sistema nervioso parasimpático y disminuyendo la actividad del sistema nervioso ortosimpático.  Algunas técnicas de terapia manual son:

Respiración

También es muy importante ayudar al paciente con su respiración. La reeducación de la respiración utilizando técnicas respiratorias ayudan a mejorar la capacidad de oxigenación del organismo y a soportar niveles más altos de CO2 en sangre, lo cual repercute directamente sobre los niveles de estrés.

Además algunos protocolos como los que nos proporciona el método buteyko, la respiración del fuego o la respiración del cuadrilátero nos ayuda mucho a mejorar ese equilibrio deseado en nuestro sistema nervioso autónomo.

Mindfulness

El mindfulness guiado junto con las técnicas respiratorias vistas anteriormente, hacen una combinación tremendamente eficaz para combatir el estrés. http://www.eliaromero.es/blog/mindfulness-y-deporte/

Estilos y hábitos de vida

Por último, hay que prestar especial atención a los estilos de vida, por ejemplo:

  • Hábitos nutricionales: Serán útiles aquellos que nos ayuden a tener una buena microbiota intestinal (flora bacteriana), la cual se ha visto que repercute en nuestro estado de ánimo y en el estrés. (estudio)
  • Descanso y sueño: No hay que comentar mucho, cuando dormimos más y mejor, también afrontamos de mejor manera nuestro día a día. (estudio)
  • Filosofía de vida y estado emocional: Los factores emocionales pueden repercutir de una manera mucho más negativa que la que nos pensamos. A veces tenemos eventos traumáticos o muy estresantes de los cuales deberíamos tomar conciencia y dejarnos guiar por expertos como los psicólogos para afrontar mejor estas situaciones. También de manera controlada podemos enfrentar al cuerpo a determinadas situaciones que generen un efecto hormético en nuestro cuerpo y tomarnos la vida con otra filosofía.

«No es el estrés lo que nos mata, sino nuestra reacción a él»

Hans Selye

Si te sientes identificad@ con algo de aquí y quieres mejorar tu capacidad para soportar el estrés y mejorar la capacidad de adaptación de tu cuerpo al estrés, no dudes en contactar con nuestro centro de fisioterapia Higea.

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