DOLOR CERVICAL. ¿SE PUEDE PREDECIR?

El dolor cervical es algo muy común en toda la población mundial, afecta alrededor de un 30-50 % de las personas en algún momento de su vida, con todo lo que ello conlleva a nivel laboral, económico y de la vida diaria. (estudio)

Aunque hay muchos predictores que se han asociado con el dolor de cuello, la evidencia nos dice que la predicción clínica que aún se hace en torno al tratamiento de cuello es aún un poco inconsistente y limitada. Los autores lo achacan principalmente a que algunas condiciones y preguntas que se tienen en cuenta para predecir el dolor cervical pueden variar según los países y regiones.

Aún así hay algunos factores de los que nos podemos valer en consulta. En el artículo exponemos los siguientes.

TIPO DE CONSULTA

– Consulta de seguimiento: La consulta se realiza durante el curso del tratamiento

– Primera consulta: Visita al profesional sanitario por primera vez por su dolor cervical

– Consulta de mantenimiento: Son pacientes que visitan al terapeuta de una manera planeada y regularmente, normalmente no están durante el curso del tratamiento para el dolor cervical

La consulta de mantenimiento nos va a indicar que la cura total o completa del proceso que causa dolor cervical es complicada, aunque esto no nos indica la gravedad de dicho proceso. Generalmente son procesos que se reagudizan y se alivian, aún así, estos pacientes a los 3 meses suelen tener peor pronóstico que aquellos que en edad adulta realizan una primera consulta. (estudio)

En la primera consulta debemos descartar banderas rojas (ver a continuación),así como, realizar una buena exploración de síntomas asociados a peor pronóstico y descartar un origen traumático, por ejemplo, un accidente de tráfico.

EFECTO GLOBAL DE LA TERAPIA

Es una medida que nos dice como puede responder la evolución del dolor cervical de nuestros pacientes a nuestros tratamientos. También funciona como predictor para futuros eventos e incluso para la duración de los mismos. (estudio)

Podemos realizar una escala de 0-6, donde 0 sea “completamente recuperado” y 6 como “peor que nunca”.

Los pacientes que mediante terapia no notan demasiada mejoría o que incluso vemos que van a peor, suelen tener un peor pronóstico en la evolución del dolor cervical y este se puede ver mantenido en un largo tiempo.

MAPA DE TRAYECTORIA VISUAL DEL DOLOR CERVICAL

Va en relación al efecto global de la terapia y nos puede ser de utilidad para la predicción de la duración de los eventos, y también, de si vamos a tener que encender nuestras alarmas y abrir bien los ojos ante algunos pacientes.

La imagen muestra la trayectoria del dolor cervical.

Los pacientes con dolor severo que se mantiene la mayoría del tiempo, incluso cuando estamos en reposo, (durmiendo o descansando) tienen mucho peor pronóstico que aquellos que tienen dolor cervical de manera muy esporádica, alguna vez en el año. (estudio), (estudio).

Normalmente, la media de la población se suele situar en dolores cervicales que fluctúan en el tiempo entre periodos libres de dolor o molestias. (El dolor se suele ir en 3-4 semanas)

TIPO DE SÍNTOMAS

El tipo de síntomas que los pacientes presentan también nos pueden dar una pista de si nos vas a costar más tiempo o menos mejorar la propia sintomatología y el dolor cervical.

La sintomatología habitual de un dolor cervical sencillo suele ser aquel que cursa con un dolor referido hacia uno o ambos trapecios, con o sin cefalea. Este tipo de dolor cervical suele responder muy bien a terapia. (estudio)

Otros síntomas que nos podemos encontrar son:

– Cefaleas: El dolor cervical se asocia tambén a dolor de cabeza, incluyen todo tipo de cefaleas, desde las oculares hasta las occipitales.

– Irradiación: La irradiación del dolor muchas veces nos da pistas sobre que tipo de tejidos pueden estar viéndose también afectados, en este caso, el dolor irradiado es un síntoma de dolor radicular (del tejido nervioso). Lo más normal es que la irradiación baje de las cervicales al hombro e incluso al brazo, aunque puede tener más trayectorias

– Vértigos y/o mareos: Los mareos se suelen asociar más a un sufrimiento vascular, en este caso puede ser de la arteria vertebral o a congestión en los senos venosos craneales. Los vértigos se asocian normalmente a una disfunción del sistema vestibular.

– Kinesiofobia: Es el miedo al movimiento, en este caso del cuello. Normalmente suele ocurrir en las rotaciones.

– Dolor lumbar: Hay una asociación de síntomas por parte del paciente entre su dolor lumbar y cervical.

(estudio)

Cualquier paciente que acumule síntomas de este tipo suele tener un dolor cervical más persistente en el tiempo y con mayor necesidad de terapia.

Hay otros tipos de síntomas que nos pueden hacer encender las alarmas y que son denominadas BANDERAS ROJAS, y que nos obligan a ir con más precaución e incluso asegurarnos de que no pueda haber otros procesos implicados en ese dolor cervical. Por ejemplo, el insomnio, la pérdida de peso sin explicación evidente, la pérdida brusca de apetito, malestar general, fiebre, etc. (estudio)

RESUMEN

Generalmente, los paciente con dolor cervical que inician tratamiento suele ver una mejoría total de los síntomas en torno a las 6 semanas. Aún así, se empieza a ver una mejora a partir de las 2-3 semanas, si bien, esto puede variar en función de todos los factores de los que hablamos anteriormente. Personas que realizan una primera consulta o que son consultas de mantenimiento, con apenas síntomas, y cuyo dolor corresponde a periodos de dolor cervical que fluctúan con periodos libres de dolor, van a mejorar mucho más rápido, normalmente lo hacen en 2-3 semanas. Por el contrario, aquellos con dolor irradiado, con dolor nocturno u otros síntomas pueden que no vean mejorías incluso hasta las 12 semanas. (estudio)

Debemos mantener la alerta en aquellos pacientes que suelen realiza una consulta de seguimiento con un pobre efecto global de la terapia, y/o con dolor severo la mayor parte del día. No olvidar aquellos síntomas parecidos a los de las banderas rojas.

Los tipos de tratamiento variarán mucho en función del tipo de consulta que se realice y de los síntomas que tenga el paciente.

Es importante que se entienda el tipo de dolor ante el que nos encontramos y como actúa este en el tiempo, es decir, su naturaleza.

Transmitir tranquilidad en nuestros pacientes es importante y para ellos es imprescindible que la gente conozca plazos de recuperación y cómo es la evolución de su problema. Es decir debemos y tenemos que realizar un buen pronóstico.

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